Siguen siendo malos tiempos para el humor. Pareciera que estemos cambiando de época, pues de otro modo no se atrevería Bajo Ulloa a disentir en público ni Santiago Segura cerrar su saga más taquillera; pero en España apenas quedan humoristas, acaso bufones complacientes con algún poder político para darles «un sentido» a su labor: así como los antiguos fariseos torcían el gesto para pregonar que ayunaban, los modernos se ajustan la mueca permanente de oler mierda para impostar su visión crítica y despierta ante el mundo, inherentemente injusto y sin motivos para reír. Hasta las presuntas revistas satíricas se avergüenzan de sí mismas, del humor guarro y el tetaculismo que les daba de comer hasta hace dos días. Nótese que Torrente está cada vez más domesticado y a nadie se le pasa por la cabeza hacer road movies de puteros... y esa es la cuestión. Sobre esto hay mucho escrito, en forma de ensayitos específicos y cortos (se conoce que al público objetivo se le hace bola) de títul...
Estimado jurado: Como participante y después de una semana de cortesía esperando rectificaciones o una salida razonable a la resolución, he decidido escribirles la presente para hacerles llegar algunas consideraciones. Por lo demás, a la hora que escribo estas líneas, en la plataforma MundoArti (donde todos nos inscribirnos para concursar) todavía figura pendiente de resultados, no sé si porque el programador de turno no previó la posibilidad de que un premio no se otorgue, o si los responsables están pendientes del algún conciliábulo. Les ruego se hagan cargo de que no somos imbéciles, sabemos en qué plazas toreamos. Quienes llevamos un cierto tiempo en esto concurrimos a certámenes comerciales sin objeto de ganar, más bien es la única manera de que el manuscrito sea leído por la editorial que nos interesa... y sobre eso volveré luego. Los organizados por administraciones públicas no tienen ese interés aledaño, pero en algunos de ellos (entre los que se contaba este) parec...