Ir al contenido principal

Nuevo artículo en la revista Rincón Bravío: "Ser un poco más egoísta"

 


A finales de noviembre del 2019 se celebraron en la Universidad Complutense de Madrid unas extrañas jornadas de diálogo interreligioso organizadas por la AJICR (Asociación de jóvenes investigadores en Ciencias de las religiones), que generaron una cierta polémica por tratar la religión  satánica. No había motivo para trapisonda, porque la asociación satanista invitada como ponente era, en realidad, un simple club de hedonistas buscando dignidad en forma de reconocimiento público y, probablemente, subvenciones, que insiste en el carácter ateo o agnóstico de su movimiento; y en tres largas entrevistas en la prensa no eran capaces de explicar por qué se consideran una religión cuando afirman que para ellos Satanás no es una divinidad, sino un simple referente literario y filosófico. Sus trasfondos intelectuales resultan bastante limitados y reduccionistas, al omitir figuras fundamentales (e incómodas) como Aleister Crowley... Seguir leyendo

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuevo artículo en la revista Dosis Kafkiana: "El ala derecha - Cegador, de Mircea Cartarescu

Después de terminar Solenoide, me costaba creer a quien afirmaba que aquella no era la obra cumbre de Mircea Cărtărescu; la distinción correspondería a una trilogía que todavía no estaba editada de manera íntegra en nuestro país, por desgracia más desapercibida. Emprendí su lectura convaleciente del maldito bicho y hasta aquí hemos llegado: con El ala derecha, el autor cierra una trilogía monumental, salvaje y suicida que lo canoniza como santo literario, según la taxonomía catedralicia que a él mismo le gusta emplear para catalogar a los escritores. Podría haberse llamado Mariposa o El manuscrito de Mircea, pero por el deslumbramiento que provoca en el lector admitiremos que el novelista ha elegido el mejor título posible... Sigue leyendo

"El Menstruador", de Lázara Blázquez Noeno

Hace pocos días, Sara Mesa comentaba en la presentación de su novela  Cara de pan  que la historia nace en parte por una experiencia extraña vivida por un amigo suyo, al que se le acercaron dos policías por el hecho casual de que había niños jugando en la zona del parque en la que estaba tranquilamente sentado. Al leerlo, me vino a la cabeza la anécdota de un amigo suizo: Me contaba que en su país los profesores de gimnasia habían optado por dejar irse al suelo a las alumnas que se caían de una espaldera o trepando la cuerda en lugar de recogerlas o intentar sostenerlas, temerosos de que fácilmente pudiesen ser acusados de agresión sexual por hacerlo En realidad,  El Menstruador  trata de esto mismo: un tipo de sexismo que nunca se saca a debate ni tiene grupos de influencia o propuestas políticas que traten de combatirlo, una criminalización preventiva del varón en según qué circunstancias de la que ya no se libran ni los niños . Más concretamente, se centra en la indefensión a

La culpa

Parece que después del comentario sobre Pororoca , me toca de nuevo hablar sobre la culpa. El otro día leía en un periódico que Angela Merkel daba por fracasada la política migratoria de la UE, porque consideraba que solo Alemania se mostraba flexible para acoger a algunos de los inmigrantes que se hacinan en las islas griegas más próximas a África. Hacía, a este respecto y no sin cierta razón, una referencia más o menos velada a las cuestiones religiosas, como corresponde a un partido democristiano como el CDU. Sin embargo, me resultaba sorprendente la perspectiva caritativa, disparada sin duda por la culpabilidad interna, algo típicamente católico: aunque su mentor Kohl sí lo era, Merkel es luterana. Debemos recordar que, en general, los protestantes ven a Dios como una especie de titiritero que no solo permite sino que origina todo lo que ocurre en el mundo, de modo que conciben la pobreza como una maldición y la riqueza como todo lo contrario, ambas de alguna manera merecidas a oj