Ir al contenido principal

Sobre mí


Soy Iván Cantero, escritor pretencioso de vocación tardía e ingeniero informático de formación, nacido en una pequeña ciudad melancólica del noroeste; desposeída hasta del artículo en su nombre propio. Desde una vieja iglesia de piedra aislada y con vistas al Pacífico, resisto opinando y escribiendo acerca de todo un poco, sobre todo de cultura; así que no creáis a quien os asegure que me ha visto acechar eventos literarios en Madrid. Pronto podréis leer mi primera novela... Si es que alguien tiene el valor suficiente como para publicarla. Mientras el cuerpo aguante, seguiré por aquí dando guerra.

Puedes seguirme en Twitter, en Instagram o escribirme un correo. Si escribes narrativa literaria de manera independiente, quiero conocerte.


Entradas populares de este blog

"Nosotros", de Evgeni Zamiatin

  Nosotros  es, junto con la muy mentada en este blog  Señor del mundo , la gran olvidada en cuanto a literatura distópica se refiere. A pesar de ello, ambas obras tuvieron una influencia muy directa y explícita en todo el devenir posterior del género no demasiado reconocida. La obra es una especie de mensaje que deja el protagonista a los seres humanos del pasado para explicarles el modo de vida de su sociedad  ideal , pero en la que se ve obligado a ir reflejando situaciones inesperadas que van concurriendo en la historia. Como constructor de un artefacto diseñado para visitar otros planetas del Sistema Solar, considera que tiene un papel trascendente en la difusión de un modo de vida calculado, controlado y cronometrado en el que los seres humanos son simples piezas de una gran maquinaria; y este concepto se lleva al extremo de que los nombres se sustituyen por meros códigos o  números . Está escrita de de una manera heterodoxa y poco corriente, a partir de anotaciones periód

Solsticio de invierno

Recuerdo una tarde de invierno hace años, escribiendo en una cafetería que solía frecuentar por entonces, cómo me sorprendió una conversación absurda en la mesa de al lado. Había dos cuarentones incómodos que pretendían resultar interesantes y juvenilmente viriles a una mujer, que sin duda les había hecho caer en la trampa de hacerlos coincidir para protegerse de una cita íntima. Ella venía, además, escoltada por un niño de unos ocho años. El caso es que no pude evitar escuchar a la deseada explicar cómo había celebrado con su hijo "el fin de año y el solsticio de invierno". Como el sitio me gustaba, tuve que aguantarme la risa. Solsticio de invierno. Es el eufemismo más ridículo que he oído para evitar decir Navidad, a riesgo de que te confundan con alguien que tenga que ver remotamente con el cristianismo. Pensé luego que quizás aquella madre podría ser animista o una pobre diabla "espiritual, no religiosa" que practicase la wicca, pero ese año no tocaban ni

Nuevo artículo en la revista Rincón Bravío: "Ser un poco más egoísta"

  Ser un poco más egoístas - Rincón Bravío - Iván Cantero (rinconbravio.com)